Kimetsu no Yaiba. Para muchos un manga de lo mejorcito. Para otros, un manga que no es para tanto cuya fama viene a causa de su gran animación. Para mi es uno de mis mangas favoritos. Tiene espadas, poderes chulos, personajes importantes que mueren y una gran evolución entre la relación de los protagonistas. Tal vez los personajes pequen de tener una historia similar ya que todos pasan por lo mismo. De pequeños los demonios mataron a un ser querido ya sea madre/padre/hermanos/lo que sea y por eso se convirtieron en cazadores de demonios. Y esto es cierto, el patrón se repite en casi todos los personajes pero esto no es que sea malo. Es una base de donde partir y no es difícil argumentar porque alguien iba a decidir arriesgar su vida luchando contra putos demonios todas las noches si no es por algo importante, no sé, el trabajo es una puta mierda. Trabajas mucho, sufres mucho y cobras poco. Y como seas un cazador random puedes palmar en cualquier momento y si no que se lo digan a las docenas de cazadores que murieron en el Monte Natagumo luchando contra demonios arañas.
Centrémonos en el final. Para mi fue muy apresurado pero esto se viene viendo desde que Muzan reunió a las lunas inferiores y las mató porque eran muy débiles. Si Muzan no hubiese hecho un ERTE con las lunas inferiores Gotoge podría haber rellenado unos 100 capítulos más sin problema y encima les habría dado unos momentos a Zenitsu, Inosuke e incluso Kanao para que se lucieran y demostraran el power up que consiguieron entrenando en la Villa de las Mariposas. Pero bueno, estos ya tuvieron su momento de gloria peleando contra las lunas superiores aunque como fanboy de Inosuke y Zenitsu, cuantos más momentos para brillar tengan, mejor.
Lo que más decepcionó sin duda fue Muzan. Sí, se cargó a tres o cuatro pilares, dejó manco a Tomioka y casi gana aún estando envenenado por Tamayo. Pero su poder... era sacar tentáculos con cuchillas y moverlos muy rápido, es como si Koro-sensei se pegara navajas con cinta americana. Al menos no hizo un Aizen y se transformó en una mariposa malvada después de volverse un bebé gigante... pero si se metió en al cuerpo de Tanjiro. Ah pero bendito poder del amor y la amistad que todo lo puede.
Y ahora llegamos al capítulo final, donde por fin veremos al mundo en paz, todas las parejas casadas y procreando y la nueva organización de cazadores de demonios con sus nuevos y flamantes pilare- PUM TIME SKIP. Hala, ¿querías ships? ¿Querías ver a Tanjiro y Kanao viviendo felices? Pues no, toma a sus tataranietos, con la Nezuko pija, los hermanos Genya y Sanemi policías, Sabito y Tomioka chikitos, la Inosuke 100tífica y Tanjiro y Rengoku haciendo parkour. ¿Mola ver a estos haciendo parkour? Joder, sí. Pero si me los pones haciendo parkour con katanas en las manos y matando demonios pues mira, mejor aún. Pero el tema de la reencarnación y la voluntad heredada y esas cosas no es algo nuevo. Ya lo vimos con la familia de Tanjiro y sus pendientes, todas las veces que alguien moría y se reencontraba con sus seres queridos en el más allá. Es algo que tiene sentido. Puede ser algo decepcionante que esto sea el capítulo final pero tiene sentido.